¡Ahora sí vamos a descubrir con quién se queda Yumi!
Han pasado algunos años desde que terminó la segunda temporada de Yumi’s Cells, y honestamente, nunca perdí la esperanza de que tvN decidiera adaptar la última parte de la historia. Después de casi 3 años, por fin tenemos el desenlace de la vida amorosa de Yumi… y sí, valió totalmente la espera.
Sé que el webtoon lleva tiempo terminado y que muchos ya sabemos quién es el endgame de este romance, pero eso no le quita ni un poco de emoción a verlo en pantalla.
Además, ya extrañaba encontrar una comedia romántica que realmente me atrapara, y justo hace unas semanas se estrenó Yumi’s Cells 3.
¿Recuerdas las otras temporadas?
Para quienes no conocen la historia, Yumi (Kim Go Eun) comenzó siendo una chica completamente normal, con un trabajo normal, pero enamoradiza al cien por ciento. Como suele pasar, tenía a su crush de oficina… y bueno, ya sabemos que esas historias rara vez terminan bien.
Y justamente ahí entra lo más especial del drama: las células de Yumi. Ellas no son solo un recurso visual divertido; literalmente forman parte del elenco principal. Son quienes nos muestran todo lo que Yumi siente en cada momento: la célula del amor, la del hambre, la razón, los modales y muchas más, encargadas de controlar sus emociones, decisiones y hasta sus crisis existenciales.
En la primera temporada, Yumi vivió un romance precioso con Gu Woong (Ahn Bo Hyun), que personalmente sigue siendo mi favorito. Para mí, él debió ser el esposo final de Yumi y todavía no supero del todo esa ruptura. Lloré muchísimo cuando terminó esa relación y sigo defendiendo a Gu Woong con mi vida.
En la segunda temporada vemos a una Yumi mucho más madura. Deja la empresa donde trabajaba para perseguir su sueño de convertirse en escritora, algo que Babi (Park Jin Young) apoyó y motivó… antes de convertirse en un monstruo malvado que la engaña y destruye nuestra estabilidad emocional.
Al final de esa temporada, el drama nos deja viendo a una Yumi exitosa como escritora, mucho más segura de sí misma y enfocada en su crecimiento personal.
El nuevo interés romántico de Yumi, ¡nunca se lo esperó!
Pero si algo caracteriza la vida de Yumi es que nunca permanece tranquila por demasiado tiempo, y sus células siempre terminan entrando en caos absoluto junto con ella.
En esta tercera temporada, Yumi ya lleva varios años dedicada a escribir. Tiene libros exitosos, una vida estable y ha entrado en un modo completamente “trabajo”: sin emociones intensas, sin altibajos, simplemente cómoda, tranquila y viviendo en piloto automático. Pero… ¿qué sería de la vida de Yumi sin alguien que venga a sacudir todo eso?
Ahí es donde entra Shin Soon Rok (Kim Jae Won). Y lo más interesante es que Yumi ni siquiera lo ve inicialmente como un interés romántico. Poco a poco, él comienza a despertar emociones que llevaban mucho tiempo dormidas dentro de ella, haciendo que sus células vuelvan a entrar en estado de emergencia.
Y no, no hablo precisamente de emociones bonitas al inicio. Lo divertido de esta temporada es que las primeras sensaciones que Soon Rok despierta en Yumi son enojo, sospecha, frustración, confrontación… incluso desconfianza.
Sus células literalmente no saben cómo reaccionar ante él, y eso hace que la dinámica entre ambos sea bastante entretenida de ver.
¿Qué tal estuvo el final?
La verdad, estos 8 episodios fueron muy divertidos y nostálgicos. Fue lindo regresar a un drama que personalmente me gusta muchísimo y reencontrarme con todo lo que hacía especial a Yumi’s Cells, sobre todo esa mezcla entre comedia, romance y caos emocional interno.
Eso sí, honestamente, me hubiera gustado que la temporada tuviera al menos 10 o 12 capítulos. El romance final se siente demasiado rápido y creo que la relación necesitaba un poco más de tiempo para desarrollarse de manera más natural.
Aun así, creo que fue un buen cierre para Yumi. Solo que terminó dejándome con ganas de ver un poco más de este romance…
Aquí abajo les comparto mi canción del OST favorita.
Si quieren un romance similar, no se pueden perder Full House.

